Familien Challenge

image-3Este año, mi familia y yo, cumplimos con uno de los objetivos que nos trazamos hace 20 años: esquiar juntos el „Weisser Ring“ en los alpes austríacos.

Seguramente, para muchos esquiadores, esto no signifique algo grande. Para nosotros, por el contrario, es una hazaña sensacional y un logro enorme, pues viniendo del Ecuador y sin tener ni idea de cómo esquiar, el objetivo familiar parecía ser imposible de lograr. A todo esto hay que añadirle el que en mi pasado no era una mujer que apreciara los deportes por lo que se hacía impensable para mí pasar 5 horas seguidas en los esquíes.

El camino fue pedregoso y largo. Fueron 20 años de lucha constante. Todo esto no hubiera sido posible si mi marido no ponía todo de su parte para que su pequeña familia se familiarice con la nieve, el deporte, la cultura alpina, la tradición, las vacaciones en el frío y el sentido de compartir un objetivo.

Todo comenzó el mismo año en que nos conocimos…intentamos esquiar, pero como el deporte y yo todavía no éramos amigos, me caí la primera vez y mi rodilla no me permitió salir una segunda. Dos años después intentamos con snowboard. La fea caída no se hizo esperar y tuve que operar mis rodillas. El tercer intento decidimos hacerlo más profesionalmente. Contratamos a un profesor y escogimos un hotel que quedara directamente en la pista de ski para evitar los mal humores de cargar con todo el equipo. Ahora solo había que acostumbrarse a vestirse como un astronauta, ponerse los zapatos de ski, sudar en ellos y sentirse cómoda entre sacos, chompas, gorras, bufandas, guantes…

Algunos años más tardes, después de enseñar a cada niño a esquiar desde muy temprano, pasando por caídas, accidentes, viajes a hospitales en helicópteros, lloros, risas, picnics, papas fritas con ketchup y algunas montañas de entrenamiento con hijos pacientes con la „lenta“ de la madre, marido generoso – pues el no podía esquiar como estaba acostumbrado, mientras todos aprendíamos- . Disciplina, perseverancia, constancia, ahorro, planificación, buena voluntad y espíritu de lucha se necesitó para acompañar la aventura. Y el gran día porfín llegó! Decidimos esquiar en el „Weisser Ring“, que son pistas maravillosas en la mitad de los Alpes Austríacos que unen diferentes pueblos. El día no podía ser mejor: sol, nieve fresca, suave, estábamos todos sanos y en buena forma. Estuvo simplemente fantástico!

En la cima recordé todos los años que pasé reprogramando mi cerebro para aprender a esquiar y no tener miedo. Sin duda todo valió la pena.  Somos vencedores y lo mejor, luchamos en conjunto!

7 Kommentare
  1. Santiago Espinosa
    Santiago Espinosa sagte:

    Muchas gracias por compartir esa experiencia de vida y recordarnos que con amor, alegría y perseverancia, podemos alcanzar grandes objetivos.

  2. Leonor F.
    Leonor F. sagte:

    Hola Maria Fernanda,

    me lei con placer la historia de una objetivo familiar al fin alcanzado.
    Lo describes con tanta precisión que uno ve cada uno de los miembros
    de tu familia en acción. Las experiencias se describen rápido pero el
    tiempo en el que suceden hay que vivirlo.

    Felicitaciones por un proyecto de vida deportivo realizado en familia.

    Hasta pronto y gracias por compartir
    Leonor

  3. Alexandra B.
    Alexandra B. sagte:

    Mi querida amiga,

    creeme, la que perfectamente sabe por lo que pasaste soy yo! Quizas la única diferencia es que yo como atleta estaba acostumbrada a las caídas…..felicitaciones mi querida! Feliz por ti y los tuyos!

  4. Papis
    Papis sagte:

    Hermoso hija mia. Saludos a esa conquista lograda a través del esfuerzo y tenacidad. Así eres en todos tus logros. Felicitaciones
    Besos
    Papi y mami

  5. Isa.S
    Isa.S sagte:

    Que bien ñañita estoy muy feliz por ti y por todos ustedes. Una feliz experiencia que involucra tantos caminos recorridos. Felicitaciones. viva!!!!!

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